TÉCNICA DEL HAPKIDO
Como todo arte marcial el Hap Ki Do también tiene sus propios trazos característicos que le diferencian de otras artes. En su estructura primaria posee 270 técnicas con más de 10.000 variables. La suma de 3.864 técnicas de ataque y defensa, a la multitud de contraataques y combinaciones le dan una flexibilidad de contenido técnico indefinido. Uno puede pensar cómo es posible aprender 10.000 técnicas, pero no es tarea tan ardua como en principio puede parecer. Gracias al trabajo del Maestro Myung y su gran nivel como educador y escritor ha sido posible preservar todo el legado del Maestro Choi intacto.
Una vez se han aprendido las técnicas fundamentales, es más fácil aprender sus variaciones y combinatorias. Las técnicas fundamentales o kibon sul se clasifican de la siguiente forma; mano vacía contra mano vacía; mano vacía contra arma; y arma contra arma.
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Josep Vilarrubla Presidente |
Cada categoría se divide en técnicas ofensivas y defensivas y a su vez en cada categoría de diferencian y se combinan técnicas de llaves, golpeos, pateos y proyecciones. En referencia a las armas se utilizan palo corto, medio, largo, bastón, cuerda, espada y lanzamiento de piedras, monedas y cuchillos.
El Hap Ki Do muestra su eficacia en el apartado de ho sin sul o defensa personal, ya que el poder de las técnicas de ataque va dirigido a las partes más débiles del cuerpo, arterias, venas, tendones, articulaciones o puntos de dolor o zonas vitales. En el momento de ataque, a través de la técnica Danjon Ho Hup, todo el cuerpo se concentra, espíritu, mente y cuerpo sobre un punto y eso produce un instante de liberación de poder que hace el movimiento técnico mucho más efectivo, cancelando toda posibilidad de contrarrestar el ataque si la técnica se ha conseguido efectuar con el timing adecuado y con todo el poder. Cada alumno que practica el Hap Ki Do comprenderá que no va a estudiar solamente el saber patear, golpear, lanzar, inmovilizar o aplicar llaves, sino que debe lograr que este sistema de arte marcial sea el camino que deberá guiarle a encontrar su verdad. El Hap Ki Do es el sendero hacia sí mismo, la búsqueda de la razón del conocer más sobre las armas naturales que tiene el ser humano. Al emitir un sonido, al formar círculos, al desplazar su destreza el aprendiz descubrirá acerca de la energía que genera su cuerpo. Por medio de movimientos específicos el Hap Ki Do disfruta de la energía vital que es canalizada por los meridianos conductores: los 6 positivos (Yang) y los 6 negativos (Ying). Esto ayudará al practicante de Hap Ki Do adquirir control de sus emociones, y así, obtendrá sabiduría para expresar su sentimiento hacia los demás. En forma conjunta, formará la creación de un campo espiritual que logre unir más hacia él a los seres queridos que lo rodean y a convivir con la naturaleza. De esta manera, el practicante se profundizará en el Por qué de la Vida, La Muerte, de los Mantras y Karmas. Para comprender esto, es necesario que el alumno o practicante de Hap Ki Do acepte que si en su enseñanza sólo aprende a pelear, generará violencia y agresividad. El espíritu del arte marcial no podrá irradiarlo, si carece de valores filosóficos o de principios. Por consiguiente, no logrará el respeto a sí mismo, y mucho menos el de los demás. Para lograr la más pura expresión del Hap Ki Do, será necesario que el alumno conozca y aprenda la forma de receptar, procesar y ejecutar el conocimiento adquirido Para disfrutar de una vida saludable es necesario tener un cuerpo y una mente saludables. Sin una buena salud y una buena actitud mental, la gloria transitoria del poder físico no tiene la más mínima importancia para un verdadero hapkidoísta. El fin último del practicante de Hap Ki Do es el SUN, estado mental de paz y claridad. SUN se puede obtener con la práctica de CHUNG, tranquilidad espiritual y mental. En Hap Ki Do a través de los movimientos físicos DONG, uno debe obtener CHUNG y con la práctica continuada de los movimientos con ese estado de concentración mental, con la mirada correcta, NUNKIL, con la actitud y la vivencia interior adecuada uno llega a obtener el estado de SUN. Los beneficios del arte van más allá pues se reflejan en el comportamiento del hapkidoista con su entorno, haciéndole más útil a sus semejantes, mejorando en la madurez de su carácter, haciéndole un miembro más constructivo para la sociedad y siendo un ejemplo a seguir por cinturones inferiores de grado. El verdadero camino marcial está en el entrenamiento, maestría a través del esfuerzo continuado, sin olvidar nunca la mente de un principiante, intentando aprender siempre y nunca creyendo que ya lo sabemos todo. |











